SENSACIÓN
Las relaciones entre organismo y entorno dependen de dos funciones: la receptora y la efectora. Los constantes cambios que se producen en el entorno físico estimulan el sistema receptor del organismo, sus órganos sensoriales. Éstos reciben del entorno físico los distintos cambios de energía.
Reaccionan produciendo una excitación que desencadena un mensaje, que se transmite a lo largo de las fibras nerviosas, llamado impulso nervioso. Cuando este impulso nervioso llega al área primaria de proyección, en la corteza cerebral, puede hablarse de sensación.
Las sensaciones han sido clasificadas en tres grupos básicos: Las extraceptoras, que reciben el estímulo del exterior, como el ojo, el oído, etc.; las intraceptoras, que lo reciben del interior, como el estómago, los pulmones; y las propioceptoras, localizadas en el cuerpo mismo y que reciben los estímulos por el movimiento de sus partes, como los músculos, huesos, etc.
PERCEPCIÓN
La percepción es una aprehensión de la realidad a través de los sentidos. Es un proceso complejo en el que intervienen varios factores estrechamente relacionados entre sí y que combina no sólo cierto número de sensaciones sino también la integración de los nuevos estímulos a los percibidos en experiencias pasadas.
La estructuración del campo perceptivo depende de una serie de leyes constantes y objetivas y de otros factores subjetivos relacionados con el observador. Podemos resumirlos en dos fundamentales:
Leyes de contraste figura-fondo
En toda percepción hay que distinguir una figura y un fondo. La figura tiene forma, y el fondo suele verse atrás y carece de forma. La figura se nos presenta como una cosa u objeto, mientras que el fondo es como un material informe.
Ley de la pregnancia o de la buena forma
Toda forma tiene una cualidad llamada pregnancia o de la buena forma; las figuras simétricas y completas tienen más pregnancia que las asimétricas e incompletas.
Entre los factores personales de la percepción distinguimos: la experiencia previa y la predisposición de tendencias más o menos conscientes, las tendencias inconscientes y los trastornos de la percepción.
Nuestros órganos sensoriales nos suministran continuamente datos de la realidad, y con ellos componemos una estructura, forma o figura.
MEMORIA
Si no tuviésemos memoria, no seríamos conscientes, a pesar de los órganos de los sentidos, de lo oído, visto o percibido, porque los estímulos pasan a través de nosotros sin dejar huella.
También los organismos animales y vegetales tienen capacidad de conservar la huella de sus experiencias pasadas, aunque no podemos calificarla de memoria ya que, para que exista memoria, aparte de la reproducción del pasado, es necesario que éste se reconozca como tal.
En la memoria se pueden distinguir tres estructuras de nivel psicológico que van desde el plano de la síntesis mental al del simple automatismo. Así tenemos la memoria biológica, la memoria social y la memoria autística.
Trastornos de la memoria como las amnesias y los delirios o trastornos de contenido pueden afectar a la capacidad de retención.
¿En qué consiste la amnesia?
Es uno de los transtornos de la memoria que afecta a la capacidad de retención.
¿Cuándo ses considera que hay aprendizaje?
Cuando mejora la eficacia del sujeto es una tarea.
